sábado, 3 de octubre de 2015

Bañarse es importante para la salud


Es fundamental tener como hábito regular de higiene el bañarse, ya que este nos ayuda a prevenir enfermedades, porque bañarse a diario ayuda a la piel a deshacerse de bacterias y desechos de las glándulas sebáceas y sudoríparas.

No obstante, aunque desde pequeños nos han inculcado la importancia del aseo y la higiene personal, debes tener presente que abusar de la ducha puede tener consecuencias negativas en nuestra salud, ya que las barreras protectoras de la piel se destruyen al darnos un baño.

Te mantienes en tu zona salud, cuando eres cuidadoso con los preceptos básicos a observar en lo referente a la ducha que requiere tu cuerpo para mantenerse pulcro, pero evitando los excesos. Es sabido que la ducha causa además de sensación de limpieza, un gran placer por el hecho mismo de refrescamiento de la piel por el contacto con el agua y que es uno de los elementos que está detrás del abuso en las duchas diarias.

El hábito de la ducha, tan arraigada en nuestros hábitos diarios, siempre es un momento placentero. Para despejarse por la mañana o para conseguir el efecto de relajación a un cuerpo agotado física y mentalmente antes de marcharse a dormir, cuando nos duchamos además de la cuestión higiénica entran en juego mecanismos placenteros, lo cual es particularmente agradable en los países de climas tropicales, donde las altas temperaturas provocan acaloramientos en las personas, y, conlleva a ducharse varias veces en un mismo día, unas veces para aseo otras para refrescarse, y en este último caso es común bañarse con ropa para que la ropa mojada aminore el calor corporal, pasando el baño de una costumbre de aseo a una necesidad de alivio del calor.

Pero cuidado con nuestra piel, es el órgano más extenso del cuerpo humano, y es además la primera la barrera con la que el organismo se protege de los agentes externos. Contiene una capa de lípidos que tiene un Ph ligeramente ácido, que se sitúa en torno al 5,5, que es lo que impide que gérmenes, bacterias, virus, ácaros y demás microorganismos puedan invadir nuestra piel. Por eso es tan importante no alterar esa acidez para que la piel pueda seguir ejerciendo esta actividad protectora.

El precepto general es: Debemos bañarnos al menos una vez por día con jabones anti bacteriales para purificar nuestra piel de bacterias y eliminar la transpiración y los olores que nuestro cuerpo produce naturalmente. Para ello, también debemos aplicarnos desodorante y usar ropa limpia.

Pero, abusar de los baños y sobre todo, de los productos que usamos en la ducha, no es bueno para nuestra salud: alli es donde radica la racionalidad en la práctica de la ducha.

En relación con lo anterior, sucede que bañarse a diario no es perjudicial, pero hacerlo varias veces cada día sí puede tener consecuencias negativas debido a que la capa protectora que genera nuestra piel se destruye al ducharnos. Esto no es efecto del agua sino de los jabones que usamos, que además, en muchas ocasiones, son de mala calidad.

El exceso de higiene puede llevar a una alteración de las defensas naturales de la piel, constituidas fundamentalmente por grasas, que determinan una hidratación natural y evitan el desarrollo de gérmenes patógenos.

Recuerda que para un buen baño, basta con la aplicación de algunos simples y sencillos tips:

_Una duración de unos diez minutos es suficiente, porque un baño prolongado y sobre todo con agua muy caliente sólo resecará tu piel. Retomemos lo ya precitado del placer de la ducha que en algunos (principalmente en las damas) los conlleva a duchas de larga duración, lo cual no es conveniente para tu piel.

_No se recomienda aplicar jabón directamente sobre la piel, ya que también la puede resecar; es preferible usar una esponja que además ayudará a remover las células muertas. El jabón, así como los geles, contiene agentes que no sólo pueden alterar el PH natural de la piel sino también, eliminar algunas bacterias que son esenciales para el equilibrio y salud de la misma.

_En relación al uso del jabón, si no puedes evitarlos, ya sea porque te sientes sucio, lo más recomendable es que disminuyas el uso de jabón, y además conviene que la composición del jabón que elijas, tenga extractos de aceite vegetales, ya que mantienen y regeneran el manto protector de la piel, además respetan el PH de ésta.

_Los mejores jabones que podemos usar son los neutros y los que contienen aceites vegetales que nos ayudan a cuidar nuestra piel. Según los expertos en esta materia, las únicas partes que necesitan ser enjabonadas todos los días son las axilas, los genitales, los pies y las manos, el resto es suficiente con realizarlo 2 a 3 veces por semana.

_Los expertos recomiendan la utilización de geles con un Ph cercano al de la piel, 5,5, y que en ningún caso excedan el 6,5. A partir de esa cifra el producto puede alterar el manto hidrolipídico de la piel.

_En las plantas medicinales, y en general en la naturaleza se encuentran activos con interesantes propiedades para mantener el grado de hidratación de la piel. Entre ellos, el Melocotón y Albaricoque son frutos ricos en aceites de primera calidad, que contribuyen a la hidratación de la piel y aportan un efecto refrescante.

_A la hora de secarnos, lo ideal sería secarnos al viento, pero como no suele sobrarnos el tiempo, lo mejor es que lo hagamos con una toalla. Pero, usar toalla debilita la capa superficial de la epidermis. de manera que si no tienes tiempo de esperar a que el agua se evapore, usa una toalla limpia y que sea suave y sécate con movimientos delicados.

_La temperatura del agua, aunque pensemos que no, también es importante. Lo más recomendable es que nos duchemos con agua fría o tibia, ya que si está muy caliente acaba provocando flacidez y sequedad en nuestra piel. Debes tener en cuenta que el agua caliente daña más a la piel, la debilita además que puede ocasionar flacidez.

_ La higiene corporal también incluye el lavado del cabello, limpiar y cortar las uñas, limpiar los oídos, etc.

En términos muy sinópticos y recapitulatorios, concluyamos en que la higiene personal es esencial para una buena salud física, donde ducharse ocupa un lugar preponderante, pero es el exceso y algunos elementos inadecuados lo que la hacen ser perjudicial para la epidermis; ejemplo el jabón. De manera que duchas excesivamente frecuentes y uso de jabones, geles u otros productos de aseo que contribuyan a perturbar el índice de acidez natural de nuestra piel pueden ocasionar alteraciones cutáneas e incluso otras enfermedades.

Una nota de cierre es que bañarse en la actualidad ha sido convertido por los medios de comunicación en una plataforma para proyectar la imagen mediática de muchas actrices, o de promoción de algunos productos cosmetológicos, de manera que bañarse de costumbre cultural de aseo se ha convertido en mecanismo muy eficaz de marketing.

"Si no tienes salud: verás que tanto el dinero como el amor, no valen nada, por eso ¡cuida tu salud!"

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